Mostrando entradas con la etiqueta grandes ciudades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta grandes ciudades. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de abril de 2016

New York Accesible

En El Chelsea Market, un lugar nuevo, lleno de arte, restaurantes,
negocios de cosas lindas,  muy acogedor al lado del High Lane Park, frente a Google, pero principalmente un lugar calentito en una New York don 4 grados bajo cero.






Casos, cosas  y básicos

Éste viaje a New York se sintió como la primera vez por muchas razones. 
Hacía muchos, pero muchos años que no iba, la última vez había subido a las torres gemelas.
Era la primera vez que iba en invierno,  era la primera vez que iba desde el oeste de USA al este. Era la primera vez que no la iba a recorrer caminando, era la primera vez que no iba a estar hospedada al lado del Central Park y era la primera vez que iba a ir sin mi papá.


La gran manzana te recibe en
el aeropuerto JFK.
New York nos recibió llegando al aeropuerto doméstico de LA GUARDIA por la mañana con un día radiante y frío. El taxista que nos tocó en suerte, un primor, se llamaba Bash, un inmigrante de África cercano a los 60 años con una familia constituida. Un hombre con algo de acento, con facilidad para el habla y la risa, cosa rara en un taxista de New York. Hablando con él se escuchaba que tenía un concepto bien claro: la vida se vive de a un día a la vez. Él sólo desea tener el dinero suficiente para sostener a su familia, viajar a europa y áfrica para visitar amigos y familia y disfrutar de su tiempo en la tierra.

El hotel lo elegimos por la combinación de precio, ubicación y accesibilidad. De eso hablaré en otro post, pero el CAMBRIA en la calle 28 nos encantó. Al llegar una sorpresa más tenía mi scooter esperándome en la habitación, listo para salir a la aventura, sobre la que luego también les contaré...


Por la Bicisenda de Broadway, camino a
 Max Brenner, 841 Broadway
Para mí el km 0 en momento de frío! 
Todas mis visitas a New York habían sido en verano u otoño con temperaturas templadas o muy cálidas. Nunca había ido en invierno y nos tocó una semana bastante fría. Cada ciudad se vive de acuerdo a la temperatura con la que te recibe... el frío aquí no fue agradable.

Recorrer una ciudad en silla o en scooter hace que la temperatura sea aún menor a que la de quien vá caminando. La razón es sencilla, el esfuerzo lo hace el scooter, y a uno le queda el vientito en la cara, las manos y todo el cuerpo. También es real que al ir sentado te podés abrigar más sin miedo a que se te caiga la ropa o sea incómodo. 


World Financial Center, copia
idéntica al que había antes del
11 de septiembre. Me dió una
sensación muy difícil de describir.
El mismo día de nuestra llegada descubrimos que estábamos en el distrito de las flores. En medio del invierno crudo al salir todas las mañanas teníamos a nuestros pies, literalmente todo tipo de flores de los más diversos colores así como arbustos y arbolitos. En la misma calle había cuatro hoteles y un quinto que estará listo para el verano.


Al llegar teníamos planes para conocer diferentes lugares, luego el clima reorganizó nuestra agenda. Al tercer día, nos levantamos con otra sorpresa más, New York nevada, tres semanas antes de la primavera la ciudad se vistió de blanco una vez más y nos regaló una tarde con sol y muuucho frío.

Caminamos y rodamos la ciudad mayormente juntas, hicimos y conocimos lugares preciosos a los que nunca habíamos ido. Sólo repetimos un lugar que ya no era el mismo, el World Trade Center, donde estaban las torres gemelas y el World Financial Center, las torres más bajas de alrededor aún más cercanas al río.

En dos ocasiones una por la tarde y otra por la mañana salí sola porque el frío era tan intenso que mamá sentía que no podía disfrutarlo. 


Cruzando la calle 34, la del Empire Estate de Macys hacia el Manhattan Mall
observar que en casi toda la senda peatonal hay CORDÓN y no rampa.
Encontrar las rampas en Manhattan es una aventura y cambia de barrio en barrio, parece una ciudad sin orden urbano al menos en ese concepto.
En ambas ocasiones aproveché estar sola  para sacar fotos sobre detalles de urbanismo y para convencerme de algo, LA ÚNICA MANERA DE CONOCER NEW YORK SI TENÉS MOVILIDAD REDUCIDA ES ARRIBA DE UN SCOOTER. 


Claro que conozco muchísima gente que camina con dificultad que JAMÁS SUBIRÍA A UN SCOOTER, y que se caminó todo New York, sólo digo que hacerlo en un scooter es cómodo y sobre todo POSIBLE. Todos los colectivos son accesibles, sean que tienen piso bajo o escalones. Gran parte de la red de subtes también es accesible. 


En el bus sobre mi scooter en
espacio reservado
Usé únicamente colectivos porque me permiten ver la ciudad y la red es muy buena. No suele haber mucha gente en los colectivos, parece que el gran volumen de gente se maneja en subte. Por esa razón si te vas a mover así te aconsejaría que planees tus rutas por adelantado pues en los hoteles los empleados no suelen saber porque no usan buses.  Por suerte en el hotel que estábamos todos en la recepción eran muy amables y lo que no sabían se lo preguntaban al tío Google y en dos minutos te imprimían una ruta. 

Si bien ví taxis accesibles, el precio de los taxis en New York sumado al hecho de tener que llamar y esperarlos es sumamente tedioso. 

Los buses vienen bastante seguido, son accesibles y tienen calefacción. Yo no abonaba y mi mamá pagaba con una METROCARD, que es como la SUBE de ellos. Como la ciudad es tan geomética en general los buses van de norte a sur y de este a oeste, si en tu recorrido tenés que hacer una L, te subís y pedís un TRANSFER TICKET, que es lo que te permite subirte alotro bus sin volver a pagar la tarifa. 


Dato: nunca hay mucha gente en los buses y son
todos absolutamente accesibles!!!
Es gratuito y siempre lo fue, tiene una tolerancia de dos horas, o sea que podés bajar, ir al baño, tomarte un café caminar un poquito y luego tomarte el otro bus cuyo recorrido tiene que ser perpendicular al que acabás de usar.

Al estar hospedada en la calle 28 west entre la avenida 6ta y 7ma anduve por lugares en los que en viajes anteriores miraba desde el afamado bus rojo. 
Para que se ubiquen tenía el High Park, Empire State, la Biblioteca, Union Square y Broadway muy cercano, muchas veces en mi paso de ida o vuelta a algún lugar. La zona parece asediada por las obras, por lo cual andar por las veredas era una verdadera aventura. Igualmente cada obra genera un paso peatonal ACCESIBLE, porque sino le ponen una multa más cara que el metro cuadrado que construyen. 


Radio City Music Hall al lado del
Rockefeller Center.
El Central Park, la 5ta Avenida en todo su esplendor así como el World Trade Center, la estatua de la libertad y el Puente de Brooklyn eran lugares lejanos a los que fuimos siempre en BUS.

Otra razón por la cual ví a la ciudad tan diferente es porque mutó como todas las grandes ciudades a un proceso de PEATONALIZACIÓN, aún incompleto pero en contínuo desarrollo. 

Tuve sentimientos muy dispares y encontrados, por un lado me gustó  como siempre, por otro lado la ví un poco apagada, ocupada y en pleno crecimiento. Me pareció que cada uno caminaba ensimismado en su historia o apurado. El tema es que llegar a NewYork desde Las Vegas, es como caer muy pronto en la realidad de que ésta es primero una ciudad de TRABAJO, luego una ciudad TURÍSTICA, y por último LA CIUDAD DE LOS SUEÑOS DE MUCHOS.


En Greeley Square Park, calle 32 y 33 entre
Avenida 6ta y Broadway.
Me fui muy convencida de algo, y eso es que mi próxima visita será inexorablemente en otoño, o primavera. 

Había sentido el calor aplastante de New York en agosto y en esta ocasión sentí el frío congelante, que como único premio tuvo verla nevada por un rato. 

Volveré, porque siempre se vuelve a esta bella, gigante e inabarcable ciudad. 


Andando en scooter por la bicisenda
con taxi de fondo y todo
Conocimos lugares hermosos, gente muy especial, así por la calle... De esa gente que parece que alguien te pone en el camino por algo... 

Sólo para nombrar algunos, el taxista, el curador de arte que nos contó que Buenos Aires era una de sus ciudades preferidas, y luego de sopetón nos regló su Metrocard para disfrutar de SU ciudad. Un empleado de Amy's Bread en Chealsea Market, con quien tuvimos una de esas charlas de la vida, que hacen que tu día valga la pena y cada uno de los amables empleados del hotel Cambria, dos nombres que son los que más recuerdo, Héctor el ingeniero y Ángel el encargado de seguridad. Como verán este viaje tuvo momentos, gente y nombres muy especiales...

New York esperame con los brotes de primavera y tus tulipanes o tus hojas multicolor en el Central Park, volveré y le sacaré chispas a las ruedas del Scooter!!!

Si querés saber dónde me hospedé, no te pierdas éste post sobre el 
CAMBRIA HOTEL, PRIMAVERA ETERNA EN NEW YORK

Tampoco te quedes con las ganas de leer para explorar otros destinos:






sábado, 31 de enero de 2015

De la mano por Estambul.

Lo que ví al entrar por EL COSTADO a la Mezquita Azul.
Estambul fue la razón por la que me subí a un crucero. Lo elegí porque a pesar de querer visitarla no me atrevía a hacerlo porque dudaba de su accesibilidad. Las excursiones que se compran en los cruceros son altamente pautadas es por eso que uno se siente que lo llevan de la mano.

Hace un tiempo les conté cosas sobre cruceros en dos post, uno llamado Para qué sirve un crucero y otro Una ciudad flotante y accesible. Haciendo clic en estos títulos pueden leer las razones y las comodidades al elegir un crucero. 


Hoy sólo les quiero hablar de Estambul, uno de los dos destinos que visitamos en Turquía en aquella oportunidad.


Fuimos en el número 7 de los más de 50 buses que salieron por parte del MSC Divina ese día. En cada uno había con gente que hablaba español, inglés, portugués y varios idiomas más. 


Llegamos a Estambul antes del amanecer del lado asiático. Salimos a primerísima hora y cruzamos el puente hacia el lado europeo cuando la ciudad acababa de despertar. Todo luego pareció un sueño pero por suerte fui haciendo el avance cuadro por cuadro del recorrido hasta llegar a nuestra primera parada.


Foto: El MSC Divina desde el Bus, los 16 pisos se ven como si
hubieran estacionado un edificio en el Puerto

Foto: Estambul: bella, limpia y con mucho para observar a un lado y por de esta gran avenida, por la que también transitaba el tranvía.

Foto: la primera mezquita que ví. 

Foto: el cartel que me contaba que estaba en la parte
moderna de Estambul.

Foto: El Puente de Gálata, camino al lado europeo.

Foto: Amanece en Estambul, agua, barcos y
gente que camina y otra que pesca

Foto: más sobre el puente, detalle de la gente pescando y
colorida publicidad sobre una estructura.

Foto: Llegando al lado europeo, sobre la derecha, otra gran mezquita.

La excursión tenía como objetivo conocer La mezquita azul, Santa Sofía y el Gran Bazar.

La guía hablaba muy bien y fluido en castellano. Comenzó a relatar a toda velocidad la historia de Turquía que es muy vasta. 

Desde Argentina la estudiamos muy brevemente sólo en el primer año de la secundaria, eso sumado a llegar de madrugada a destino hizo que para muchos la mujer fuera como una radio en nuestro recorrido desde el barco hasta la Plaza de Sultanahmet.

En Estambul como en todas las ciudades, luego de nuestra primera parada, tuvimos un asistente personal para ambos, lo cual hizo que aún nos moviéramos con más tranquilidad ya que teníamos a nuestro lado alguien que conocía el destino y tenía amigos y conocidos en la ciudad.


Esto no sucede con todas las personas que van en silla de ruedas. 


El cuento: en nuestra primera excursión comprada al crucero, por impericia del personal que no supo cuál era la salida accesible a tierra (con rampa) , nos quedamos fuera del bus de la excursión en español. 

Resultado: nos subieron a un bus de alemanes con un traductor en español hasta llegar a Alberobello, (cerca de Bari en Italia) donde nos unirían a un tour en inglés, en el cual el guía, italiano, nos aceptó con cara de desprecio. 
Todo esto, junto implicó un fuerte reclamo a bordo, en el que pedíamos el reembolso del valor de la excursión. No lo conseguimos pero desde esa excursión en adelante se aseguraron que llegaramos a destino en tiempo y forma.   


Cada entrada en la Mezquita Azul es imponente. Si vas en silla entrás por donde toda la gente sale. La entrada a las Mezquitas es gratuita pero hay que acudir con vestimenta apropiada, mujeres con la cabeza cubierta, pantalón o vestido largo. hombres con pantalones largos y torso cubierto.
Resultó muy cómodo el sistema que nos brindaron para hacer la excursión, era un aparato con auriculares, a través del cual se escuchaba la voz de la guía, por lo cual ella no tenía que andar gritando sino que hablaba sin tener que alzar la voz. 
Mientras todos la seguíamos cual patitos a la pata mayor en un lago. El aparato tenía control de volumen, con lo cual era bueno para cualquiera con distintos niveles de audición. Sólo perdía fidelidad si uno se alejaba del grupo.

Nuestro primer lugar a visitar fue la Mezquita Azul, y también fue la primera vez que nos separamos del grupo, fuimos con la asistente, éramos tres. 

Todos accedieron por el frente, nosotros por una entrada en el patio de costado a través de una rampa larguísima. Ya me andaba molestando esto, hasta que llegamos... Mientras nuestros compañeros de tour tuvieron que hacer 20 minutos de cola junto al resto de los otros tour en diferentes idiomas, nosotros llegamos a este patio con una vista preciosa y lo mejor de todo estábamos casi solos, por lo cual tuvimos tiempo para apreciar detalles de este patio por donde entran los fieles para rezar en cualquier de los 5 llamados diarios.


Detrás de esa especie de fuente, donde se lavan pies, manos y cara antes de entrar a la mezquita.
Por entrada es por la que accedimos. 

Sólo me faltaban unos minutos para sorprenderme aún más. Al llegar a la entrada sabía que debíamos quitarnos los zapatos y me preguntaba cómo harían con la silla porque técnicamente LA SILLA ERAN MIS ZAPATOS... 


Foto: cartel en el suelo que dice que está prohibido
pararse con zapatos, a la derecha, la silla de ruedas que me prestaron y en la que me pude sentar luego de sacarme los zapatos

Foto: la rampa para acceder en el patio de la Mezquita Azul

Foto: la rampa vista desde arriba. Es dificultosa, una pena que con tanto espacio no hayan hecho  una rampa correcta con descansos intermedios cada seis metros de recorrido y con un material antideslizante.  Si van a subirla, busquen ayuda! 
Ojo con la lluvia o el rocío porque es chapa y resbala!

Adentro, la mezquita es totalmente a pie plano con lo cual lo único que hay que hacer es mirar hacia arriba y quedarse con la boca abierta.
Siguen estas palabras una pequeña colección de fotos con alguna breve explicación.


Foto: Adri concentrado en el techo, la foto sirve para apreciar el enorme diámetro de la columna

Foto: A cada uno le sorprende algo distinto. 
En el mismo lugar cada uno con su propia mirada.

Foto: Todos descalzos parce más un pijama party que un lugar de oración.

Foto: Mirando hacia arriba uno se pierde en la inmensidad
y belleza de la decoración en la que predomina el color azul.

Foto: Todos bajo el mismo techo bebé (a la derecha) 
mujer con pollera y velo a la izquierda. También se
 puede apreciar la altura  y la proporción con los visitantes.

En cuanto a accesibilidad, en esta experiencia de Estambul de la mano nos fue muy bien. En la Mezquita azul, la silla que me prestaron.

Al salir de la Mezquita Azul fuimos caminando hasta Santa Sofía, están muy cerca a 5 minutos por un parque pedestre y sin desniveles.


Foto: recién salida de la Mesquita Azul y de fondo
Santa Sofía hacia donde íbamos.

Foto: la guía que hablaba en la puerta de Santa Sofía.
En la primera chica sentada se vé el aparato que llevábamos
para escucharla.
Antes de entrar a Santa Sofía pude pasar por un baño público en las inmediaciones del museo. Debajo de la foto describo las dificultades en el mismo.

Foto: baño accesible antes de entrar en
Santa Sofía, sin espacio de transferencia por ninguno de sus
lados dado los obstáculos que le fueron poniendo.



Finalmente entramos en Santa Sofía, Aya Sofía para los turcos, fue primero Iglesia Ortodoxa, luego Mezquita y hoy es museo.

Más allá de las rústicas y discutibles rampas de entrada adentro el espacio era abierto amplio y a nivel, donde había pequeños desniveles había rampas de arquitectura efímera, en madera u otros materiales.

Otra vez les dejo una colección de imágenes, creo que son más elocuentes que mis palabras, igualmente cada una está descripta.

Foto: Rampa con baranda en el suelo a la entrada de Santa Sofía
Un peligro chino en un lugar de tanto tráfico y con
tanta gente que entra mirando hacia arriba.

Foto: Otra rampa pero sin baranda... ¿Por qué la rampa no abarca toda entrada si TODOS la usan para accidente? 


Foto: Imponente el Cristo Pantokrator en el 
portal de entrada de Santa Sofía.

Foto: Entrando invade la luz, el dorado típico de las iglesias 
ortodoxas y las grandes monedas con inscripciones de cuando 
Santa Sofía fue Mezquita

Foto: Más detalle de las monedas y una pintura de la virgen en el ábside

Foto: Suerte que andaba sentada, las arañas tan grandes
 y bajas parecen que se te vienen encima.

Al fondo el Mihrab, al lado esa escalerita con doble entrada, no recuerdo qué es pero era importante... tendremos que volver

Esta foto bien parecería el del interior de una Mezquita.

Foto: Las manos de Adri concentrado en los detalles del techo.

Foto: Enorme urna de mármol traída de Pérgamo
hecha en ¡una sola pieza! 
Foto: La asistente personal que nos puso el crucero comprando
castañas para que probáramos delicias turcas! Aparte de no dejarnos ni a sol ni a sombra, iba acercando souvenirs...
De Santa Sofía  al Gran Bazar fuimos en BUS,  el mismo NO ERA ACCESIBLE, NO TENÍA ASCENSOR HIDRÁULICO NI NADA. Como puedo subir los 5 escalones, lo hice y la silla fue plegada y llevada en la bodega. 

En un ratito llegamos cerca del mercado, bajamos y había un supermercado DIA, (como los que hay en Buenos Aires) raro... y a la vez le daba algo de lugar conocido...


Caminamos por una peatonal muy concurrida, el tour incluía una visita a una fábrica de alfombras. Como siempre era difícil zafar de la misma, pero confiando en mi buena dialéctica miré a la guía y le expliqué que como no sabía volar en alfombra las mismas eran un estorbo para mi bastón! Nada conmovía a la guía... pero al llegar el negocio tenía tres escalones hacia abajo para acceder, no lo escribiré pero imaginen mi cara y mi respuesta! Resultado: disfrutamos de la peatonal hasta llegar al Gran Bazar nuestro último punto a conocer en nuestra excursión antes de partir.


Tras este gran portal hay un patio y luego comienza el Gran Bazar que por cierto es techado... otra sorpresa para mí.


Dentro del Gran Bazar el suelo era bastante plano. Vale aclarar que hay muchas entradas por lo cual es bueno recordar el número de puerta o al menos sacar una foto para saber a donde regresar.


Al ir internándose en el mercado había desniveles importantes, igualmente aconsejan  recordar la avenida a tomar, está la del oro, la de las lámparas, otra dedicada a dulces y especias, si no se pone porque puede ser difícil salir.

Ya que teníamos más tiempo dado que no habíamos ido a ver cómo hacían las alfombras nos internamos un poco más y descubrimos algunas cosas que nos sorprendieron.


Foto: Pórtico de entrada (uno de los muchos)
le saqué una foto por si me perdía porque por allí debía salir.

Chucherías en el Gran Bazar para una gran picada.

Foto: Cafetería dentro del Gran Bazar... más sorpresas
y un TV LED enorme que no recuerdo qué función tenía

Foto: Salvo el precioso techo y la cámara DOMO
 esta era mi idea del Gran Bazar

 Ojitos en todos los formatos, el souvenir típico de Turquía

Foto: bandera y cartelería. autor: Adrián González

Foto: por aquí estábamos casi perdidos y encontramos esa estructura dorada en medio de los negocios, realmente preciosa.
No sé qué es... otra causa para volver! Foto gentileza de 
de Adrián González

Foto:  lámparas muy típicas de Turquía en un negocio. Gentileza de Adrián González

Foto: más bellezas a la venta en el Gran Bazar, coloridas y super limpias dan ganas de llevárselas a casa. Foto gentileza  de Adrián Gonzalez

Foto: turbantes, gorritos y demases la mirada de un fotógrafo capta lo que al resto se nos escapa, foto gentileza de Adrián González

Luego de mucho rato en el Bazar emprendimos la vuelta terminando la tarde, donde pudimos vivir lo que es el tráfico en hora pico en una ciudad con 15 millones de habitantes.

Luego de un largo rato avanzando lentamente llegamos al puerto y subimos al Crucero, (la nave nodrisa).

Una hora más tarde el piso 16 nos despedimos de Estambul al atardecer con la sensación de que esta visita DE LA MANO POR ESTAMBUL había sido mitad real, mitad un sueño. 

La partida se dió en un ámbito casi mágico en un atardecer con el perfil de las Mezquitas más famoas de la parte antiguas de Estambul. Muchas fotos mucha gente, muchas palabras de asombro en diferentes lenguas. El atardecer suele ser precioso y más aún si es en el mar.  Ante esto una sola opción: volver por más!

Habiendo pasado el día entero, en una porción muy pequeña de la ciudad y muy turística la sensación que nos quedó fue la de una ciudad ordenada, limpia y amable con el turista.

Foto: de izquierda a derecha, el Palacio Topkapi y la Torre de
Gálata, dos causas más para volver.

Foto: el atardecer de izquierda a derecha La Mezquita Azul y Santa Sofía al atardecer desde el último piso del MSC DIVINA.

En el post todas las imágenes que al pie dice FOTO pertenecen a la autora del blog, para que quede claro para los lectores que usan  programas de lectura para personas ciegas  de baja visión.

Para quienes quieran ver más fotos de Adrián González, de éste y otros destinos les dejo su página:
www.flickr.com/photos/adriangonzalez


Si querés saber más sobre Turquía y Estambul te invito a leer los siguientes post:

ESTAMBUL llegando en Crucero

TURKISH AIRLINES y Aeropuerto ATATURK


ESTAMBUL Olores y Sonidos

SPECTRA - Pequeño gran hotel en ESTAMBUL

Posts sobre otros destinos 

AYUDAS TÉCNICAS General e Indice.

BARCELÓ MAYA CARIBE

DESTINOS: VENECIA, 10 Tips

SERVICIOS: Cancún Accesible